LA PEQUEÑA HISTORIA DEL CACAO

1 ago 2026

El éclair de chocolate, el merveilleux, la chocolatina, la mousse y el moelleux de chocolate… todo esto no existiría sin el cacao, que es originario de México.

¡Y sí! La primera civilización en cultivar el cacao fue la Olmeca, en el 1500 a.C. Estaba establecida en la región sureste de México, entre los estados de Veracruz y Tabasco. Por cierto, la palabra "cacao" deriva del olmeca y de la lengua maya que le siguió: "kakaw".

Los olmecas molían los granos de cacao y los mezclaban con agua y especias (flores, vainilla o miel, por ejemplo). Las personas de élite la consumían en rituales religiosos dedicados a las divinidades, era “la bebida de los dioses”.

Con el tiempo, el cultivo del cacao se extendió a otras poblaciones, como la maya y la azteca. Los granos se utilizaban como moneda. Los conquistadores españoles llegaron a Mesoamérica en 1519 y rápidamente adquirieron la costumbre de consumir la bebida de cacao como los aztecas, con la única diferencia de que le añadían azúcar.

En una carta enviada al Rey Carlos V, el conquistador Hernán Cortés contaba que bastaba con beber una taza de “xocoatl” (chocolate en lengua náhuatl) para tener la fuerza de un soldado durante todo un día de marcha. En 1528, Cortés regresó a España con un cargamento de cacao, además de las recetas y los utensilios necesarios para su preparación. Los granos se secaban al sol, se tostaban y se prensaban entre dos piedras calientes hasta obtener una pasta aromática, a la que le añadían azúcar, agua y algunas especias.

En 1615 el cacao fue introducido en Francia, en 1659 se abrió la primera chocolatería en París y… ¡se inventó la tableta de chocolate!

Con el tiempo, los países europeos comenzaron a importar los granos y a abrir chocolaterías en Alemania, Italia, Bélgica y Suiza.

Hoy en día, el cacao todavía se cultiva en México y en muchos otros países de América Latina y África.

Así fue como el maravilloso cacao se integró a la gastronomía de todo el mundo. Entonces, cuando saboree un éclair o un moelleux de chocolate, también estará saboreando un poco de México.

PS: La palabra “chocolate” deriva de la palabra española “chocolate”, que a su vez deriva de la palabra náhuatl* “xocoatl”, compuesta por dos raíces: “xoco”, que significa “amargo” y “atl” que significa “agua”. Entonces, “chocolate” en lengua náhuatl significa “agua amarga”.